La llave de tu felicidad

Inma Martín

Hola Amores,

Espero que hayáis podido descansar bien esta Semana Santa.

Creo que todos habéis oído alguna vez ese chiste del señor que se le caen las llaves dentro de su casa y como no hay luz, sale fuera, a la luz de la farola a buscarlas; allí busca y busca hasta que un vecino lo ve y decide ayudarle. Después de un rato le pregunta: ¿exactamente por dónde se te cayeron las llaves? Cuando nuestro señor responde » dentro de casa, pero aquí hay más luz «.

Siempre es mucho más fácil ver determinadas situaciones cuando le están pasando » al otro «. ¿Os imagináis ir al médico por un dolor de cabeza? Si os receta algún medicamento, sería para vosotros, no para vuestra suegra, jefe, ó ese ruido que os pone ese dolor de cabeza.

Es obvio  ¿verdad?,

Cuando vamos al médico, éste nos presta atención a nosotros, al foco de nuestro dolor ó malestar.

En Coaching esta situación no es tan obvia, Pretendemos cambiar a «alguien» para solucionar nuestro malestar ó fuga de energía. Muchas veces es un jefe un poco particular, otras veces un cliente que nos desgasta nuestra energía y nuestro tiempo, otras un compañero de trabajo que nos agota… Lo cierto es, que si esas personas fueran » de otra manera «, ni siquiera tendríamos un problema en nuestra vida diaria.

Es verdad y tenéis toda la razón del mundo. Pero también es cierto, que nuestra realidad es la que es, muchas veces no podemos cambiarla. Si llueve, no puedo hacer que pare de llover, pero SÍ PODRÉ tomar una decisión, …si salgo …si me quedo en casa …si uso paraguas ó no, botas… Realmente hay una gran cantidad de opciones.

Eso exactamente pasa en nuestra vida, nosotros no podemos cambiar a ese compañero, ó la crisis, pero SÍ PODEMOS DECIDIR CÓMO REACCIONAMOS ante esas mismas circunstancias y con qué actitud.

De eso precisamente trata el chiste, ante una circunstancia incómoda y desagradable como es perder las llaves, debido a una «situación ajena » al señor ( no hay luz en las casas, sólo las farolas de la calle) digamos que NO es la CULPA del señor que no haya luz y no pueda ver nada. Eso hacemos muchas veces en nuestra vida, nos ponemos a buscar FUERA de nosotros mismos, cuando la SOLUCIÓN está en nuestro interior.

Lo que pasa, es que no es tan fácil mirar ó buscar en el interior de uno mismo, porque no se ve un pimiento. ¿Cuántas veces preferimos escuchar cualquier ruido antes que nuestro propio silencio «ensordecedor»?.

La buena noticia es que dentro de nosotros se encuentra un mundo enorme de posibilidades, pero como no estamos habituados a buscar en nuestros sentimientos, en nuestra mente, en nuestra emoción y deseo, nos CUESTA. Igual que aprender a conducir, al principio hay que prestar mucha atención, esfuerzo y práctica.

Cuando en un Proceso de Coaching aprendes  responder a las circunstancias de tu vida, ganas Algo aún más importante: TU PROPIO PODER. Tus propias llaves. La llave de tu Felicidad.

Gracias por tu valioso tiempo.

Que tengas un gran día.

Comparte esta entrada

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Deja una respuesta

Más entradas que te pueden interesar